Sígueme
Sígueme: es el desafío, la esperanza, el reto. Desafío, porque hay que dejarlo todo, hasta negarse a sí mismo; volver la otra mejilla; dejar no...
Sígueme: es el desafío, la esperanza, el reto. Desafío, porque hay que dejarlo todo, hasta negarse a sí mismo; volver la otra mejilla; dejar no solo la capa, sino también la túnica; llevar la carga no sólo la primera milla, sino aún hasta la segunda... Mas tú, que lanzas el desafío y el reto, has de llegar tú mismo hasta el calvario, y qué mayor negación de sí mismo, que siendo hijo de Dios, te despojaste de tan alta investidura tomando forma de hombre y de siervo obediente hasta la cruz... Pero, no obstante lo que has hecho, me pides...
